Hoy me siento profundamente frustrada como madre. Siento que he fallado. Soy mamá de dos niños, sin familia ni red de apoyo. Mi vida ha sido una lucha constante, con pequeñas pausas de alegrÃa. La llegada de mis hijos fue esa luz que me devolvió la esperanza… pero ahora mismo me siento rota.
Me duele el alma vernos asÃ. Saber que no puedo darles ni lo más básico me parte el corazón. Estoy desempleada, y aunque he hecho todo lo posible para seguir adelante —trabajos puntuales, cualquier cosa dentro de lo correcto— hoy simplemente ya no puedo más.
No tenemos comida. No es una exageración, es nuestra realidad desde ayer.
Mis hijos tienen condiciones de salud que requieren cuidados especiales. Y aunque yo también tengo mis propios temas médicos, como madre, siempre me he dejado para después. Porque lo primero son ellos.
Pero esta situación me está quebrando. Mis pensamientos están oscuros, confusos. No sé qué hacer. No tengo a quién acudir. Siento miedo, mucha angustia… y un silencio que pesa más que todo.
Escribo esto con el corazón en la mano. Tal vez alguien me lea, y simplemente me escuche. Porque de verdad no sé qué más hacer. 😔
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Hola! Siento mucho por lo que estás pasando. Has buscado apoyo en iglesias o instituciones? En que ciudad te encuentras

Entiendo tu sentir, mi situación aunque no es textualmente igual a la tuya, me hace sentir cosas similares. Lo que te puedo decir es que, aunque emocionalmente te estés quebrando, puedes estar segura de que no estás fallando como madre. A veces ese estado emocional no nos permite buscar alternativas, y aunque suene cliché a veces las oportunidades debemos crearlas y no seguir tratando de hallarlas. Hoy podemos vender productos de catálogo sin inversión, ofrecer servicios que requieran un cobro previo y no inversión de tu bolsillo, trabajos remotos aún sin experiencia. Al principio emprender es más fuerte que ser empleado, pero vale la pena. Ten fuerza y aquà se que podrás construir no una red de apoyo presencial, pero si una virtual en la que consigas desahogo, impulso e incluso ideas y otros puntos de vista cuando el tuyo se vea perdido. No pierdas la esperanza, tus hijos te necesitan fuerte