❤️🩹Un cumpleaños agridulce…
Hoy fue mi cumpleaños, pero no fue nada como lo imaginé o esperaba. Comencé el día con una mezcla de tristeza y esperanza, deseando que, a pesar de las circunstancias, alguien se tomara un momento para hacerme sentir especial. Me levanté temprano, hice el desayuno para mi hija y para mí, limpié, la alisté y también me arreglé porque quería, al menos, verme bien para sentirme un poco mejor. Luego fui al hospital a ver a mi bebé, quien sigue enfrentando sus propios retos con tanta valentía.
Pasé gran parte del día allí, con mi pequeño, pensando en cómo la vida puede cambiar tanto en un instante. Pero cuando regresé a casa, esperaba encontrar algo, aunque fuera un pequeño gesto: un pastel, unas palabras, algo que me recordara que este día también era importante para mí. Sin embargo, lo que encontré fue a mi familia jugando lotería, como si fuera un día cualquiera. Cantaron “Feliz cumpleaños” mientras jugaban, y lejos de alegrarme, me sentí ofendida y muy triste.
Ni siquiera hubo un pastel para mí; el que tenían era para mi abuelo, que también cumple años hoy, y cuando llegué ya casi se había terminado. No probé ni un pedazo. Fue como si todo el día hubiera pasado sin que nadie realmente pensara en lo que yo estaba viviendo, no solo por la situación de mi bebé, sino por lo que este día significaba para mí.
No sé si fue un error esperar algo, pero sentí que lo mínimo era un detalle para intentar levantarme el ánimo, para no hacerme sentir tan sola en medio de todo esto. Incluso mi pareja, cuando se enteró de lo que pasó, se sintió igual de decepcionado, pensando que fue una falta de amor y respeto por parte de mi familia.
Sin embargo, lo único que me dio consuelo fue tener a mi hija de dos años conmigo en cada momento. Aunque ya he pasado cumpleaños en los que me he sentido sola, esta vez su compañía hizo que no lo fuera tanto. Mi “mini me” estuvo conmigo todo el día, recordándome con su amor y su alegría que siempre tengo algo por lo que estar agradecida. La amo con todo mi corazón, y tenerla a mi lado es uno de los mayores regalos que puedo recibir.
Este cumpleaños fue más triste de lo que jamás imaginé, pero su presencia me dio un poco de luz en medio de tanta oscuridad.